lunes, 4 de abril de 2011

LA ENVIDIA

Si estás o has estado alguna vez bajo la influencia de bajas vibraciones,pon atención a este artículo porque de seguro te servirá para salir de ellas. Hay muchas personas que ejercen su poder,a veces sin darse cuenta, de la gran fuerza mental que poseen y que actua a través de la voluntad. La voluntad es una fuerza muy poderosa que puede llegar a actuar a muchísima distancia, más aún de lo que muchas personas creen. No tiene ningún tipo de barreras ni obstáculos físicos ni temporales,sólo la puede parar su propio opuesto,o sea, la propia voluntad de quién la emite o de quién la recibe. Dentro de esta poderosísima fuerza existen diferentes grados de vibración, desde las más altas y altruístas hasta las más bajas y destructivas. Estas ondas mentales se emiten repercutiendo en todo y en todas las personas que estén bajo su círculo. Si A piensa en B que se encuentra a tres kilómetros de distancia, donde se mueva A ejercerá su influencia hasta B, en ese radio de tres km. y todo quedará irradiado por el efecto de esas ondas. Si son de mentiras, envidia o en definitiva de bajos pensamientos, todo ese espacio quedará contaminado de esas bajas frecuencias. Con esto, las personas afectadas ejercerán a su vez esas malas vibraciones con lo que el efecto primero se verá fortalecido con la ayuda de los contaminados y el receptor B, sentirá cada vez con más fuerza las ondas perjudiciales. Así mismo operan las ondas beneficiosas que emanan de una buena voluntad, extendiéndose como antenas y conectándose unas con otras para llevar más y más lejos los buenos pensamientos. ¿Cómo se puede poner fin a los malos pensamientos que emergen de una mala voluntad?, como ya he dicho antes, sólo con su opuesto. Hay que dejar fuera el rencor y los miedos, las bajas pasiones y, en definitiva, despojarse de los malos pensamientos, cuanto más elevado sea el ideal, mejor y más deprisa actuará.

domingo, 3 de abril de 2011

LA ENVIDIA

Más adelante os sorprenderé con un artículo acerca de la envidia que estoy asimilando y recabando datos. Qué peligrosa es...! Es como un mal de ojo, que a quién le toca, le corrompe el espíritu.